En el valle de la Bekaa, al norte del Líbano, la localidad cristiana de Ras Baalbek ha sellado una alianza con Hezbollah que desafía cualquier lectura simplista del conflicto regional. Sus 6.000 habitantes, católicos devotos, comparten ahora una trinchera común con la milicia chií respaldada por Irán, forjada en la lucha contra el Estado Islámico (ISIS) entre 2013 y 2017. Rifiat Nasrallah, líder local y cantero, explica al diario The Telegraph que la relación se empezó a forjar cuando ISIS amenazaba con arrasar el pueblo y decapitar a sus...