El origen del caso se remonta al 23 de marzo de 2023, cuando el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) determinó que la mujer, auxiliar administrativa con funciones informáticas, padecía encefalomielitis miálgica, una patología que le provocaba fatiga extrema, niebla mental, cefaleas y fotofobia, limitando de forma notable su capacidad laboral.