Ganadora de dos premios del EIT, diseña un sistema de ‘radiólisis’ para ‘romper’ la molécula de agua, aprovechando durante años uranio ya usado, que ahora se queda almacenado, y después podrá ser reciclado y vuelto a utilizar en centrales como algunas que ya hay en Francia.
“Lo que intentamos hacer con el combustible nuclear gastado, que hoy queda almacenado en unos contenedores y ya está, es producir una reacción con agua que genera hidrógeno. Aplicamos unos catalizadores para fomentar esa reacción y se genera el hidrógeno por la radiación que