[ACCESIBLE EN MODO LECTURA] Siempre hay una mujer que no va a querer acostarse contigo, aunque pujes fuerte en el mercado de la carne. Aunque creas ufanamente que eres mejor que ella. Es simple: no te desea. No te desea a pesar de tu belleza, o de tu labia, o de tu inteligencia, o de tu dinero. No te desea porque ama a otro, o a otra. Entender esto es un chasco para algunos hombres, en fin, un poco núbiles, aniñatados, onanistas de mano izquierda. Parecen escritos por Houellebecq, aunque ellos se sientan Sorrentino. Por eso invocaban...