Las exportaciones chinas mantienen su impulso y consolidan un superávit comercial récord que el pasado año se situó por encima del listón psicológico del billón de dólares. Los dos primeros meses de este ejercicio ya apuntan a un nuevo récord: aumentaron un 22%, el triple de lo pronosticado por los expertos. La cifra tiene repercusiones geopolíticas inmediatas, ya que debilita al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en vísperas de su visita a Pekín y acentuará las viejas reclamaciones europeas de un comercio más justo.