En julio del año pasado este periódico ya contó que una veintena de varones con edades comprendidas entre los 20 y los 35 años se había hecho fuerte en la Roqueta, actuando como aparcacoches irregulares pero, al mismo tiempo, funcionando con peleas, coacciones y robos casi a diario. Desde hace dos meses prácticamente todas las tardes acuden algunos de estos aparcacoches en tono agresivo y piden ser vistos por Urgencias porque, aseguran, tienen dolor, por lo que reclaman recetas de medicamentos como pregabalina, psicótropos o tramadol.