La operación Gruvila —de la fusión de grúas y Vilanova— de la Guardia Civil ha puesto al descubierto un sistema irregular que, según la investigación, permitía desviar vehículos retirados por la grúa municipal de Vilanova i la Geltrú, en el Garraf (Barcelona), y darles una salida al margen del procedimiento legal, es decir, ser vendidos en el mercado negro.