En la próxima década se jubilarán más de cinco millones de trabajadores, entrando al mercado menos de dos millones de jóvenes, es decir, por cada tres personas que se jubilen, sólo habrá un posible relevo. A esto, hay que sumarle la pérdida de prestigio del sector entre la Generación Z, ya que optan por otro tipo de horarios que proporcionan el teletrabajo u otros entornos digitales, algo que va por el lado opuesto al supermercado: fines de semana, festivos y presencialidad inflexible.