La Doctrina Dahiya es una estrategia para causar tanto sufrimiento a la población civil —ya sea en Gaza, Líbano, Siria o Irán— que los gobiernos o grupos hostiles, como Hezbolá, se vean obligados a plegarse a su voluntad. El presidente de Israel, Isaac Herzog, que fue recibido calurosamente por Australia el mes pasado, vive y respira esta doctrina: para él, no hay inocentes en Gaza. Seamos sinceros: esto sigue muy de cerca la tradición del bombardeo nazi de Guernica en España en 1937, en el que los objetivos eran civiles. Entonces fue un...