Cuando en sexto de primaria una niña escribió LEO PUTA en la pared de mi colegio. Había descubierto mi contraseña de Tuenti y con ello mi amplia agenda de pretendientes. En este caso, más de uno ya era multitud. Afortunadamente duró poco el silencio, conocí a otras brujas y, sobre todo, encontré el feminismo. Sin embargo, últimamente siento que esas pintadas pueden reaparecer en cualquier momento. Reels, tiktoks, conversaciones, tertulias en formato podcast, artículos de opinión. Me he topado con esta idea en todos los formatos...