En la carrera de la IA, tener una sólida infraestructura de centro de datos para nutrirlos es esencial, pero antes hace falta energía para alimentarlo todo. Puede que Estados Unidos lidere la industria del chip (al menos, de los estratégicos), pero China le sigue de cerca a ritmo imparable y además, tiene la energía. Y ya está empezando a unir los puntos haciendo alarde de su poderío técnico e ingenio: ya tiene el centro de datos más grande del mundo, también es pionera en sumergirlos bajo el mar. Ahora ha dado una vuelta de tuerca con el prime