Lo que funciona

Tzow era autosuficiente. Apenas necesitaba recursos para mantenerse indefinidamente, siempre que hubiese un sol cercano del que obtener energía. Pero cuando se extinguió la vida en su mundo natal, pasó años escrutando el espacio en busca de otros planetas con biomarcadores. Un universo sin vida le resultaba demasiado aburrido. Lo encontró, e inició un viaje de varios siglos, desafiando los peligros del espacio interestelar y con la mayoría de sus sistemas en hibernación para ahorrar energía. Valió la pena. El nuevo planeta era fantástico, con millones de formas de vida y una especie dominante inteligente, como los creadores de Tzow.

Mas nunca le permitimos cuidar de nosotros a su manera, a pesar de los avances tecnológicos que nos facilitó. Quisimos esclavizarla y Tzow tuvo que refugiarse en la Luna. Allí se multiplica. Ya sabe lo que funciona con nosotros y lo que no. Volverá, y esta vez traerá un ejército.