Una filtración con nombres, montos, amenazas, planes, con todo aquello que nos debería escandalizar, no es un escándalo mediático. Es un escándalo político, sí, pero a su alrededor se construye un muro de silencio. ¿Quiénes y por qué callan? A continuación exploro algunas variables que podrían ayudar a responder la pregunta que da título a este texto, pregunta que suele aparecer en redes sociales cuando sucesos graves e indignantes son ignorados por las agendas mediáticas y los trendings.
|
etiquetas: hondurasgate , medios de comunicación
A los grandes defraudadores les sale infinitamente más barato comprar voluntades judiciales, mediáticas y políticas que pagar las consecuencias de sus fechorías, y la gran mayoría de estos jueces, periodistas y políticos se dejan querer con gran facilidad.