El problema que Mawas identifica es estructural. A su juicio, tanto algunas farmacéuticas como ciertos gurús de internet han simplificado en exceso el proceso de adelgazamiento. El resultado son soluciones que no regulan la disfunción biológica de raíz. “Los estragos que hace Ozempic no son sostenibles en el tiempo y crean frustración”, afirma. “Dejas la medicación y el cuerpo vuelve a su estado anterior. Aparece el hambre y, con ella, el efecto rebote”.