La brecha entre los ingresos y el costo de vida se ha convertido en el núcleo del problema. Con este contexto, vivir solo a los 20 o 30 años ha dejado de ser la norma. El 34% de los residentes ha considerado seriamente dejar el estado debido a los elevados costos de la vivienda y un 21% por la escasez de empleos bien remunerados. En casi la mitad de los casos, quienes dejan California logran comprar una vivienda en su nuevo destino, mientras que apenas un tercio de quienes llegan al estado pueden hacer lo mismo.