La empresa estadounidense Saildrone, conocida principalmente por sus plataformas de investigación oceánica, ha dado un giro hacia la defensa marítima presentando una nueva clase de buque de superficie no tripulado (USV, por sus siglas en inglés) desarrollada específicamente para guerra antisubmarina. El nuevo USV se llama Spectre y está diseñado para seguir submarinos a larga distancia sin ser detectado. Con dos variantes capaces de recorrer largas distancias y operar con baja firma acústica.