Las autoridades internacionales han encendido las alarmas ante la expansión de peligrosas comunidades en línea que manipulan y explotan a menores vulnerables cuyas edades oscilan entre los 9 y los 17 años. Estas redes, vinculadas a grupos neonazis y aceleracionistas, utilizan plataformas digitales para captar a sus víctimas, coaccionarlas para generar contenido sexual y obligarlas, bajo chantaje, a participar en actos de autolesión, abuso o violencia. La dinámica suele seguir un patrón similar al de los grupos coercitivos o las sectas...