Un personaje que supuestamente llegaba, con apenas 700 millones de euros en la mesa —una cifra ridículamente baja para una entidad del tamaño de Novagalicia—, se hizo con el control económico de Galicia. Pero lo más escandaloso no fue el precio, sino lo que ocurrió antes del pago: más de 8.269 millones de euros en ayudas públicas ya habían sido inyectados en la entidad, dinero de todos los españoles, que terminó financiando indirectamente la compra de los activos por parte de Escotet cuyo plazo era de 5 años para su pago.
|
etiquetas: corrupción cajas gallegas , montoro-feijoo , robo a los contribuyentes