532 días encerrado en un zulo de seis metros cuadrados. Sin luz natural, perdiendo la cuenta de los días y con la única presencia de sus secuestradores. Cada jornada era una incertidumbre: no sabía si iba a vivir o morir. Bajo estas condiciones mantuvo la banda terrorista ETA al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara en el subsuelo de una nave industrial de Mondragón, a orillas del río Deva, en Guipúzcoa. Fue el secuestro más largo de la organización.
|
etiquetas: secuestro , ortega lara , eta , mondragón