Hace años que pusieron el canon en los CD's, y para ser sincero, me cabreé bastante.
Así que nunca más me he vuelto a comprar un CD de música y no siento ningún tipo de remordimiento por ello (os puedo asegurar que compraba muchos). Al comprar CD's vírgenes es como si me estuviesen dando permiso a copiar lo que me de la gana (ya que les estoy pagando).
Han cambiado las reglas del juego y nosotros con ellas.