Si los Estados Unidos es la parte más importante del puzzle económico mundial, creo que todavía nos esperan muchas sorpresas y esperemos que no demasiados sustos.
Este cuento nos enseña que el precio de la verdad no se paga al contado sino a plazos; cambiando día a día y aprendiendo a distinguir las pequeñas verdades, con un nivel de auto crítica, humildad, sinceridad, compasión y solidaridad suficiente, que nos permita descubrir quienes somos y nos enseñe a valorar a los demás y a los bienes materiales, sin miedos ni condicionamientos sociales, culturales, étnicos o religiosos que nos limitan y nos privan de objetividad y libertad. Sólo así, podremos pagar el alto precio de la verdad sin sacrificar nada a cambio.
Muy ingenuamente quizá, creo en un mundo mejor, en el respeto a los demás, incluidos los seres no humanos, creo en el respeto al trabajo de los demás, y en que no es justo ni ético no reconocer el esfuerzo ni las opiniones de los demás, creo que la noticia del plagio de ¨Libertad Digital¨ de otra noticia, es un pequeño ejemplo relacionado con las cosas importantes que deben cambiar, si queremos llegar a ser...verdaderamente humanos.