De acuerdo en que hay que dar los 100 días de margen para que actúen, pero lo mejor del artículo es que el principio de la igualdad por decreto se pone por encima del criterio de meritocracia, que es realmente el que debería primar. Como dice el propio articulista, las leyes de igualdad impuestas, la discriminación positiva no deja de ser eso, discriminación. Y punto. Querido Latinquasar: lo que es un verdadero insulto para las mujeres es su promoción por el mero hecho de ser mujer, independientemente de sus méritos. Si alguien vale, vale, por encima de su género. Y si alguien vale, pues no vale, por encima de su género también.