He dejado pasar por alto una cuestión que me parece bastante importante. La cuestión no está en qué partido empezó o dejó de actuar frente a este tema. Considero que desde antaño, las personas hemos sabido der objetivos ante las decisiones equívocas y acertadas de cada gobierno, sea cual sea su tendencia política. No basta con echar piedras al antecesor sino, ceñirnos al presente. La cuestíon está en que llegan cada día miles de personas a este país sin nada. Cuando digo nada es sin aliento, comida, ropa, lugar donde dormir, ni familia, ni amigos, ni trabajo. ¿No deberían ayudar a esos países de donde provienen para evitar que mañana tengan que alzar sus miras hacia otro país, porque éste está saturado? La cuestíon radica en el por qué salen de allí, no en el dónde meterlos. Ya es doloroso que alguien se vea obligado a avandonarlo todo porque su lugar natal no le da el Bienestar que desea. Ellos no quieren estar aquí, quieren estar junto a sus familias, donde se criaron. Por qué no les ayudamos de otra forma. Por qué el gobierno no oferta ayudas, muuchas más ayudas a esos países. Crecimiento económico en inversiones, dándoles empleo. Sería una forma de ayudarles de raíz. Es una forma de darles la dignidad que se merecen como personas, no dejándoles que entren en pateras como si fuesen animales.Son personas, olvídense del adjetivo que ha utilizado, que si moreno o negro. Es igual, hay que ir al fondo de la cuestión.
Creo que se está desvirtuando la información. Por de pronto, el titular ya apela a la actitud del lector ante el mensaje que va a leer. La "miga" de este texto hace referencia a su denuncia de una presunta mala gestión exterior. Tanto en asuntos de inmigración como imagen corporativa ante Europa. Satiriza la figura del presidente del gobierno en función de sus decisiones exteriores. Además, la palabra "negro" no tiene connotación peyorativa más allá del que queramos ver cada uno. Cuando alguien nos llama "blancos" o "chinos", ¿nos sentimos ofendidos? Yo desde luego no. Todo depende de la actitud con que llegamos a los textos. Desde luego, no se pueden hacer acepciones tales como...¿estará queriendo una dictadura? o, ¿será el director del periódico seguidor ideológico del texto? Si alguno de ustedes fuese periodista, sabría que en una columna de opinión, no hay mano de nadie exceptuando el escritor. Eso sí, haciendo mano de un correcto lenguaje y sin apelaciones directas a el respeto y dignidad humana. Yo les recomiendo que, en las próximas noticias, traten de sacar esa "miga", aislando titulares. Ya que, como se ha visto en muchos casos, cada uno lleva la noticia "a su terreno", pudiendo ser o no ser, como el redactor la lanza a la luz. Nada más que señalar, un saludo.