Mientras la situación actual de impuestos y "despilfarro" del dinero público sigue existiendo, el precio de la vivienda seguirá en ascenso. Más de 1/ 3 de la población activa de España, trabaja para el Estado, para la banca o para grandes empresas. Todos ellos con infinidad de ventajas en comparación con el resto de trabajadores. Si a eso le suma la escasez de viviendas, el plato esta servido.