A cambio, TotalEnergies invertiría ese dinero en proyectos de petróleo y gas en Estados Unidos, incluida una instalación en Texas que exportaría gas natural licuado a los mercados globales. La empresa también se comprometería a producir más petróleo en el Golfo de México y dijo que estaba desarrollando algunas centrales eléctricas adicionales que funcionan con gas para satisfacer la creciente demanda de electricidad de los centros de datos. El acuerdo es una transferencia extraordinaria de dinero de los contribuyentes a una empresa extranjera.