Las redes sociales se han convertido en arquitectas de una nueva cultura política. Los datos en España respaldan esa preocupación: al incentivar la economía de la atención y amplificar el pensamiento conspirativo, estas plataformas erosionan los pilares del modelo democrático liberal. El resultado es un electorado que normaliza la mentira, prioriza la eficacia sobre los procedimientos democráticos y muestra una mayor predisposición hacia liderazgos autoritarios frente al orden basado en reglas.
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etiquetas: redes sociales , política
Los poderosos quieren dominar la información, para así dibujarnos la realidad que les conviene,… » ver todo el comentario