Por regiones, entre los 1,8 millones de latinoamericanos de entre 20 y 64 años, la afiliación era del 55%, mientras que en el colectivo africano, con algo más de 1 millón de personas, apenas alcanzaba el 51%. La tasa mejoraba entre los cerca de 430.000 asiáticos, de los que cotizaba el 63%. El dato más débil lo aportaron, eso sí, los europeos extracomunitarios —especialmente Reino Unido, Ucrania y Rusia—, con unos 420.000 residentes y un 42% de afiliación.