Vivirán mucho peor que sus padres, y ese mantra lo tienen grabado a fuego. Quizá por eso, en los últimos dos años, la participación de los menores de 30 en la inversión minorista se ha disparado como nunca, impulsada por la incorporación masiva de la Generación Z. El peso de los inversores de 18 a 24 años se ha duplicado en ese periodo y ya roza el 20% del total, una cifra considerable si se tiene en cuenta que este grupo representa apenas el 8,5% de la población adulta en España.