a plataforma de videojuegos venezolana con la que las herederas de Zapatero tejieron una alianza empresarial, contrató a O.R., un 'webmaster' (término para referirse a un especialista web) de nacionalidad dominicana, para llevar a cabo las labores de desarrollo, mantenimiento, funcionamiento y seguridad de la plataforma en Internet. Tal hecho supone que la operativa de 'El Server' estaba estratégicamente dividida: mientras su actividad comercial se centraba en Venezuela, su gestión digital se ejecutaba desde la República Dominicana.