Amazon ha confirmado un cambio que toca de lleno a una parte muy concreta de su base de usuarios: los que siguen leyendo en Kindle desde hace más de una década. A partir del 20 de mayo de 2026, los modelos lanzados en 2012 o antes dejarán de poder comprar, tomar prestados o descargar nuevos contenidos desde la tienda Kindle. Los libros ya descargados seguirán funcionando, y la biblioteca seguirá accesible desde dispositivos más nuevos, la app móvil o Kindle for Web, pero esos lectores quedarán fuera del circuito principal del servicio.