(...) El 3 de febrero de 2026, Pedro Sánchez subió al estrado de la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái para anunciar que el Estado ha decidido que ya no podemos mirar dónde pisamos. Ha decretado que, para los menores de 16 años, el suelo digital simplemente dejará de existir. La medida, que prohíbe el acceso a redes sociales bajo la premisa de proteger la salud mental adolescente, ha sido recibida con el aplauso de una sociedad exhausta.