Algo grande, muy grande, promete suceder de forma inminente en la industria global de la Inteligencia Artificial. Las miradas apuntan a DeepSeek, la empresa china que hace poco más de un año publicó un modelo de IA tan avanzado como el que más, pero un 50% más eficiente en costes de inferencia y en consumos energéticos. El siguiente movimiento de este intrigante jugador está al caer. La simple sospecha del anuncio ha puesto en modo de máxima alerta a la cadena de suministro de hardware de la IA.