Los dirigentes europeos han optado por un perfil bajo sobre la intervención militar del presidente estadounidense Donald Trump en Venezuela para evitar irritarlo en temas críticos para ellos, como Ucrania o Groenlandia. Porque Europa quiere tener a Trump de su lado en las tensas negociaciones sobre Ucrania. "Tenemos nuestros problemas en otros lugares y, nos guste o no, siendo realistas necesitamos la participación de Estados Unidos", declaró a la AFP un diplomático de la UE que pidió mantener el anonimato.