Un proyecto innovador consigue que las naranjas del histórico Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba se transformen en vinagre de alta calidad, dando una segunda vida a un fruto que antes se desperdiciaba. Este año se han recogido más de cuatro mil kilos de naranjas amargas, y de ellas saldrán alrededor de mil litros de vinagre.