Desde principios del nuevo siglo asistimos a una serie de eventos que, en paralelo al fenómeno del calentamiento global, están diseñando un nuevo escenario geopolítico en la región del Ártico que abre numerosas oportunidades pero también riesgos. La existencia de grandes cantidades de hidrocarburos y otras riquezas en su subsuelo, así como la cada vez más cercana apertura de nuevas rutas comerciales marítimas permanentes ha provocado que en los últimos años los estados árticos hagan valer cada vez más sus intereses en la región...