El 24 de abril de 1993, el corazón financiero de Londres amaneció convertido en un escenario de devastación. A las 10:27 de la mañana, un camión cargado con aproximadamente una tonelada de explosivos estalló en la zona de Bishopsgate, muy cerca de Wormwood Street, en plena City. El atentado fue reivindicado por el Irish Republican Army (IRA), en el marco de su campaña armada contra el gobierno británico durante la etapa final del conflicto de Irlanda del Norte.