#3: «#1 hay una tercera, que es acostumbrar a la gente a que no pregunte lo que no debe. Por ejemplo, cuando me preguntan por qué no tengo hijos digo que porque estuve muchos años en la cárcel. Y a cascarla.»
#5: «#0 Respeto lo que dices y lo entiendo desde la perspectiva del informador. De primeras, revelar la fuente puede ponerla en peligro, luego, puede poner en peligro tu trabajo, más aún la posiblidad de que consigas más en adelante fuentes, sobre todo si no confían en que vayas a mantenerlas anónimas.
Ahora bien. Viviendo en un mundo de posverdad, de fake news, de medios sobre medios hablando de "hechos objetivos contrastados" completamente opuestos e incompatibles entre sí al mismo…»
#15: «#5 Estoy de acuerdo contigo, y te diré más: el descrédito ha venido no tanto de falsear fuentes como de tragar. Tragar fuentes que sabes que son interesadas. Tragar ruedas de prensa sin preguntas. Tragar publirrepiortajes encubiertos a cambio de silencio. Mis problemas en este mundillo han venido más de las cosas que NO se publicaron que de las que si se airearon.
En el mundo de la comunicación desatada, nadie tiene tiempo de contrastar nada. En eso se basa la wikipedia, pro ejemplo, y no en…»
#23: «A la gente que no son borregos leyendo su panfleto favorito (me da igual ideología ahora mismo) no le suele interesar demasiado el nombre de quien proporciona las pruebas. Lo que le suele interesar es que existan pruebas de que lo que dice el informador es cierto.
Las fuentes, los que te contaron el secreto para que investigases por tu cuenta o los que te dieron las pruebas directamente en la mano, no son del interés de nadie. La posibilidad de verificar que lo que dice el…»