Actualmente, la transmisión se emite dos veces al día, a las 5:30 de la mañana y a las 9:30 de la noche, hora iraní, y dura aproximadamente una hora y media cada vez. Según explica FT, precisamente esto es lo que hace atractiva a una estación numérica. A menos que los operadores cometan errores o que los espías sean sorprendidos en el acto de transcribir mensajes, es prácticamente imposible para los servicios de contrainteligencia hacer algo al respecto más allá de interferir sus frecuencias.