El alto el fuego entró en vigor sin que el enemigo lograra sus objetivos terrestres. Fracasó en la captura de Bint Jbeil, situada a tan solo cuatro kilómetros de la frontera, y no pudo conectar los tres sectores del sur: occidental, central y oriental. Sus fuerzas tampoco pudieron avanzar hacia las ciudades de Haddatha y Wadi al-Saluqi. Simultáneamente, no alcanzó el río Litani ni Wadi al-Huyeir, mientras que la ciudad de Jiam permaneció fuera de su control, con las fuerzas de Hezbolá manteniendo una firme presencia al norte.