El guardia, en situación de reserva, ha sido condenado a 4 años de prisión por vender cocaína dentro de la Comandancia de Melilla, principalmente en la cantina del cuartel. Un amigo externo al cuerpo recibió la misma pena por darle la droga, que ambos vendían a agentes y otros compradores entre 2021 y 2022. Las entregas se realizaban mediante llamadas, mensajes y encuentros en el cuartel. La pena se redujo al excluir grabaciones de cámaras internas, y un tercer agente fue absuelto. La fiscalía pide imputar a testigos por falso testimonio