No faltan estudios que alertan sobre la falta de cargadores rápidos, especialmente fuera de los grandes corredores de tráfico y en las zonas con menos población. En Europa existe una paradoja en la infraestructura de recarga: hay más de 1,1 millones de puntos de carga para 15 millones de vehículos enchufables (9,3 millones de coches 100% eléctricos), pero su tasa de utilización apenas alcanza entre el 2% y el 8%. Empresas líderes como Alpitronic e Ionity señalan que el problema es la escasez de vehículos eléctricos por punto de recarga.