Encontré en el armario de mi tío Pepe un abrigo negro de cuero. Largo. Con grandes solapas.
En los cincuenta, le llamaban el alemán por ponérselo. O el nazi.
En los sesenta le llamaban muerto de hambre, por seguír poniéndoselo.
A finales de los setenta y proincipios de los ochenta, le llamaban Darth Vader.
En los ochenta se lo ponía su hija, y llamaban vampiresa. Le quedaba mejor que al tío, porque ella era mucho más alta, todo hay que decirlo, y medio pelirroja.
En los dos mil, se lo puso el nieto de el tío Pepe y lo llamaban rocker. O metalero, o ya no sé muy bien qué, pero algi relacionado con un grupo d eemúsica que tenía el chaval con sus colegas.
Ahora, he regresado a la casa del pueblo, casi en ruinas, y he encontrado el puto abrigo. Me lo puse un día, por echarme unas risas, y me han llamado hipster ¿Será la suma de todo lo anterior?
Dicen que no, pero yo creo que sí...
Y espera a ver lo que le llaman a mi hijo cuando se lo ponga dentro de diez años o quince. A ver si hay suerte y llego a verlo...
Asimismov