Cuba no es un modelo político, pero su crisis energética deja una lección clara: depender de combustibles fósiles externos convierte a los países en vulnerables y condiciona su soberanía. Los apagones reflejan tanto fallos internos como esa dependencia. Las exportaciones chinas de equipos solares a Cuba pasaron de unos cinco millones de dólares en 2023 a ciento diecisiete millones en 2025. La transición energética ya no es solo climática, sino estratégica y económica. Relacionada:
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Y no se lo discutas, que llama a tu jefe.