Somos un país extremadamente ruidoso. El otro día, en una cafetería, una señora pedía que le sirvieran fuera porque dentro el ruido era insoportable. Gritamos mucho al hablar. Una conocida en Polonia me contaba que el revisor del tren les llamó la atención porque estaban hablando a gritos en un vagón. Ese ruido nos afecta de manera aguda si nos despierta por la noche, pero también de manera crónica: si pasamos todo el día en entornos ruidosos, llegamos a la noche completamente estresados. ¿Y cómo dormimos entonces? Recurriendo a pastillas.
|
etiquetas: españa , salud , sueño , estrés , fármacos