Los gobiernos europeos endurecen la retórica mientras implementan políticas sorprendentemente similares a las españolas. 17 Estados miembros han firmado o iniciado más de 120 acuerdos bilaterales de movilidad laboral, la mayoría de ellos recientes. "Una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen". Italia ilustra este punto. Giorgia Meloni, elegida por su línea dura, ya promulgó un decreto para 450.000 trabajadores extranjeros, y ahora aprobó otro para otros 500.000. "No pueden escapar de la realidad, se necesitan más trabajadores extranjeros".