Un coche eléctrico no es solo un consumidor de energía, también es un almacén energético de gran capacidad. Modelos actuales pueden integrar baterías de más de 100 kWh. Una vivienda media en España consume entre 10 y 15 kWh al día. Un vehículo eléctrico podría alimentar un hogar durante varios días. Esta funcionalidad se apoya en tecnologías como: V2H (Vehicle-to-Home) → suministro directo a la vivienda. V2L (Vehicle-to-Load) → alimentación de dispositivos eléctricos. V2G (Vehicle-to-Grid) → interacción con la red eléctrica.