La estatua, que se cree que representa al rey Ramsés II, está incompleta, faltando la mitad inferior y la basa. A pesar de su estado incompleto, los descubridores afirman que lo que queda tiene iconografía regia relacionada con Ramsés II. Según Hisham El-Leithy, secretario general del Supremo Consejo de Antigüedades (SCA), el descubrimiento es significativo no sólo por su escala sino por lo que revela sobre movimientos históricos y reutilización de monumentos regios.