EEUU prepara una operación para interceptar el petrolero Bella 1, sancionado en 2024 por operar en una “flota fantasma”. Durante la persecución, el buque pintó una bandera rusa, se registró en Rusia como Marinera y Moscú exigió que cesara la persecución, complicando su incautación. El barco navega en el Atlántico Norte hacia Rusia bajo vigilancia estadounidense, en un contexto de bloqueo a petroleros vinculados a Venezuela y de mayor despliegue militar de EEUU en el Reino Unido.