Hubo un tiempo en que los crímenes se resolvían en el salón de una mansión inglesa o en un lujoso tren con destino a Oriente. Una conversación afilada, un detalle aparentemente inocente y la despierta inteligencia de un detective elegante bastaban para resolver el asesinato.Hoy, el relato criminal aparece dominado por guantes de látex y sangre impúdica. (...)Sin embargo, el denominado cozy crime (que en español significaría “misterio acogedor”) vive una inesperada y desconcertante resurrección.
|
etiquetas: asesinato elegante , cozy crime , true crime