China puso en marcha una peculiar estrategia para enfrentar la caída de la natalidad que amenaza su estabilidad a largo plazo: a partir del 1 de enero de 2026, y por primera vez en tres décadas, el gobierno aplicará un impuesto de 13% al valor añadido (IVA) sobre diversos fármacos y anticonceptivos, incluidos los condones. Desde 2021, las autoridades chinas han impulsado diversas iniciativas para revertir el escenario. Entre ellas destacan la promoción de lo que denominan “la nueva cultura de matrimonio y maternidad”.