El 17 de enero de 1929, en las páginas de los diarios estadounidenses, apareció por primera vez un personaje que cambiaría para siempre la historia de los cómics y del entretenimiento: Popeye el marino. No fue presentado como protagonista ni como héroe, sino como un personaje secundario dentro de una tira ya existente. Sin embargo, su irrupción fue tan contundente que en poco tiempo desplazó a todos los demás y se convirtió en una figura central de la cultura del siglo XX. Nació dentro de Thimble Theatre, una historieta creada una década antes