Un hallazgo de proporciones excepcionales: los restos de un complejo residencial monástico completo, fechado en el período bizantino. Este descubrimiento, que se presenta como el más integral de su tipología en la región, ofrece una ventana sin precedentes hacia la organización espacial y cotidiana de las primeras comunidades cristianas en el sur de Egipto, un epicentro del monacato primitivo.