A finales del año pasado publiqué aquí una novela por entregas, al viejo estilo del folletón, que tan buenas obras dejó a la historia de la literatura. Eso era recurrir al más antiguo de los métodos de difusión, así que pensé que después tocaba acercarse también a la más moderna herramienta de producción: la inteligencia artificial.
Como prueba, se me ocurrió ampliar la obra con nuevos personajes en las habitaciones, y un añadido a la trama negra. Actualmente tiene unos noventa folios y pensé que estaría bien llevarla al entorno de los ciento treinta, aproximadamente. Hablamos de un incremento del 50%, más o menos.
Lo primero que noté, es lo más importante, es que para que el puñetero artefacto escribiese algo, y hablo de Claude, y de Chatgpt, hay que echarle muchas más horas y mucho más trabajo que al proceso de escribir una historia por el viejo método. A mí, que tengo mucha experiencia y escribo relativamente rápido, no me quita trabajo, sino que me lo da, y además convierte un trabajo más o menos satisfactorio en un trabajo de mierda, en el que tienes que estar pendiente de que los nombres, los sitios y los caracteres encajen.
Por si esto fuera poco, la IA escribe bastante bien, o muy bien, si hablamos de estructuras sintácticas o gramaticales, pero su tono, el ambiente psicológico que transmite, es casi invariable. Puedes cambiar el género y pedirte que te hable de cosas cotidianas, de la vida culinaria de los marcianos o de un grupo de delincuentes, pero lo escribe todo en un registro bastante similar, muy cercano a la novela español del franquismo, aquellas novelas en las que todo el mundo se la agarraba con papel de fumar y caminaba narrativamente por el alambre de lo insustancial. Y quien dice del franquismo español, dice de la novela británica de principios de siglo o de la novela norteamericana de los cincuenta y de los sesenta, o de la novela rusa de los setenta, porque no se trata de un tema político, sino de una estética que evita el riesgo o incluso la ambigüedad como si fuesen esporas de hongo radioactivo.
Las descripciones son ramplonas, la gente se mueve por los escenarios como si estuviese en un ensayo general de unas fiestas patronales de ciudad mediana sin tren. Si le pides un diálogo, todo el mundo habla como si estuviese hablando con la madre de su jefe, y como esperes que alguien haga algo incorrecto legalmente, porque se trata de una novela negra, y en las novelas negras se mata, se pega, se viola y se secuestra gente, prepárate a recibir mensajes moralistas sobre lo que este modelo puede y no puede hacer. Y no digamos el sexo: los personajes pueden besarse y mirrse con deseo, pero como se te ocurre ponerlos a tocarse algo más que la espalda, mejorle pides a una monja de clausura que te lo escriba ella, porque le va a echar más osadía.
Para el que no tiene ni puta idea de escribir, la herramienta puede tener alguna utilidad, igual que nos hace dibujos a los que no tenemos puta idea de dibujar. Lo trágico del asunto es que sucede algo muy similar con los requisitos que actualmente te exigen muchas editoriales, que sólo publican libros cuquis, con los delitos tasados, los achuchones tasados y evitan los temas verdaderamente negros o controvertidos. Y la prosa con cierta audacia. Y los personajes con un poco de profundidad. Lo trágico es que la inteligencia artificial sea tan amiga de los tópicos y tan maniquea como los peores libros que pueden encontrarse hoy en una librería, con el añadido de que se pierde en un costumbrismo mal entendido de gente tomando cosas en las terrazas, coches circulando y pájaros cantando en los árboles. Porque todo eso me salió a mí en mi experimento. En una novela negra. No me jodas.
Y espera que le pida que un personaje se suicide...
Bueno, en resumen: que no sé si ampliaré la novela o no, pero creo que yo en dos semanas puedo hacerlo, a ratos sueltos, y dejarla aceptable. Pero como se lo pida a la IA me va a llevar tres o cuatro meses y otras dos semanas para hacer que el texto nuevo encaje con el existente.
Si alguno queréis probar, ahí está el texto, en el enlace de arriba. Ya veréis qué despelote...
ContinuumST
celyo
Feindesland