Durante meses, el presidente Donald Trump presentó el gran nuevo salón de baile que está construyendo en los terrenos de la Casa Blanca como un regalo para la nación, cortesía de donantes privados patrióticos. “Y, por cierto, sin fondos del gobierno”, dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval el pasado noviembre. “Se trata de particulares que han aportado mucho dinero para construir el salón de baile”, añadió. “No se está utilizando ni un solo centavo del gobierno federal”.