El grado de infiltración del Mossad y de la CIA en la estructura del poder iraní no tiene precedentes. De hecho, el objetivo principal de la invasión de Irak en 2003 era convertir ese país en su gran embajada en Oriente Medio y en la base principal de la CIA. La opción de colocar a un personaje como Reza Pahlevi en el trono es la más fuerte porque es la apuesta decidida de Israel. Quizá para EEUU no sea tan importante ya que su conocimiento de la realidad social de Irán es prácticamente nulo.