Los coches pequeños vuelven a ganar protagonismo en Europa tras años de desaparición por falta de rentabilidad, regulaciones estrictas y el auge de los SUV. Su resurgir llega gracias al coche eléctrico: requieren baterías más pequeñas, son más baratos de producir y encajan mejor en las nuevas normativas urbanas y Zonas de Bajas Emisiones. Además, la llegada de fabricantes chinos impulsa precios competitivos y obliga a Europa a reaccionar. Nuevos modelos eléctricos urbanos ya están llegando y ampliarán la oferta en los próximos años.