Red Star OS es uno de esos sistemas operativos que, cuanto más lo examinas, más claro ves que está diseñado con un objetivo muy concreto: controlar cada detalle de lo que se hace en el ordenador. A simple vista puede parecer “otro Linux más” con un escritorio moderno, pero bajo esa capa amable se esconde todo un entramado de funciones de vigilancia, trazabilidad de archivos y limitación del acceso a redes externas que lo convierten en un caso único dentro del ecosistema GNU/Linux.